sábado, 9 de febrero de 2008

Crónica Recre - Don Bosco

Es que se nos había olvidado que para jugar al fútbol hay que correr noventa minutos. Todos. Se nos había olvidado que el primer defensa del equipo es el delantero centro, y se nos había olvidado que sabemos jugar a esto, que sabemos cuándo hay que dar el pelotazo y cuándo sacarla jugada. Pero hoy lo hemos recordado todo. Aunque las circunstancias apuntaban a otra humillación, los once que saltamos al campo sabíamos que iba a ser un partido distinto. Porque el equipo era distinto, la táctica era distinta y se mascaban las ganas de dejarse los cojones en el césped.

El dibujo de la primera parte:

Nico
Chesu
Kanijo Sergio
Santi Enrique
Dugo Javi
Pepe
Miguel Andrés

Antes de empezar, nos miramos y nos convencemos: “No nos marcan, no nos marcan, no nos marcan”, porque por ahí es donde se empieza a encarrilar el partido: No regalándolo.
Estamos fuertes en la pelea, presionándoles arriba, sin dejarles pensar, sin dosificar, porque dosificar es escatimar cuando la media de edad no llega a 25 años, y en los partidos hay que darlo todo. Porque eso es lo que hemos sido siempre, y también se nos había olvidado: un equipo obrero, que se trabaja los partidos, que sufre para ganar, pero sabe sufrir.
Y haciendo esto nos los comemos. Tocan y tocan, pero en cuanto llegan al medio campo nos echamos encima, porque ya van forzados, y las que no robamos no les dejamos que las pongan cómodos. Aún así, nos marcan, porque el rival también juega y nos entran por banda y dan el pase de la muerte y marcan sin que podamos hacer nada. Pero ni asomo de la sombra de otras veces. Todo el equipo sabe que es un accidente.
Santi ya ha dado más de lo que debe, arriesgando su rodilla, y Bosco le sustituye, pasando Dugo a la banda.
Seguimos entrando a todas y peleando arriba hasta las sandías, así que cuando por fin llega un balón, Andrés asiste a Miguel, que bate con calma al portero. Empate. Sigue el tira y afloja, es un partido bonito, y ellos también van a por él. En otra internada Enrique comete un penalty dudoso porque parece que está fuera del área. El delantero lo tira a la derecha de Nico, pero lo adivina, se tira y despeja a la banda, no concediendo remate, como debe ser. Nada de “me lo tiran al medio y me lo quito de encima”, no. Un paradón en toda regla, vestido de Zubizarreta por cortesía de confecciones Kanijo.

Llega el descanso con igualdad. Chesu le da el relevo a Nico y se pone los guantes. Kanijo pasa a ser central, Nico carrilero, Enrique central y Sergio arriba.

En la segunda parte seguimos con la misma táctica: darlo todo de principio a fin. Todos.
Hasta que llegan las ocasiones. Miguel coge un balón suelto dentro del área, tira y la para un defensa con la mano. El penalty lo convierte el Kanijo, tirándolo por el centro. Dos a uno. ¿Y ahora qué? Hace tiempo que no vamos por delante. Pues a por otro. No cambia nada, sólo que ellos aprietan, pero cerramos bien, cuando se van del lateral está el central, y cuando se van del central está el centrocampista, y cuando no, el delantero, porque todo el mundo ayuda, todo el mundo se anima y en las pocas jugadas conflictivas, pasamos del árbitro y seguimos peleando. Sabemos que la vamos a tener, y Sergio la tiene en una contra, pero el portero la saca. No pasa nada, corremos y corremos. Ellos no crean peligro. Hasta una falta algo por delante del medio campo que cuelgan y el Kanijo despeja a la escuadra. Hasta sus goles los tenemos que meter nosotros, porque ellos no crean peligro, no les dejamos. Dos a dos y quedan pocos minutos en los que seguimos empujando, pero defienden bien y ése es el resultado final.

Hemos empatado, pero es lo de menos. La imagen en el vestuario es la de un equipo unido. Veo caras que ya no recordaba, compañeros tirados en los bancos que no pueden ni contener la respiración para beber agua pero con una sonrisa de oreja a oreja. Abrazos, palmadas y felicitaciones. Todo el mundo sabe que hemos dado hasta el último de los alientos, y luego hemos seguido peleando un rato más. Todos juntos. Creyendo en nosotros, yendo a las ayudas, olvidándonos del árbitro, peleándolas todas. Jugando al fútbol.

4 comentarios:

  1. ¡Fantástica crónica!

    Para el próximo partido el mismo espíritu.

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  2. muy buena cronica. asi da gusto el volver a jugar al futbol. m alegro q despues de dos partidos sin ir, al volver m encuentre con esto,jejeje. un abrazo a todos y siento mi gol...aunqe la verdad q fue un golazo,jeje

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  3. Enhorabuena chavales, que pena haberme perdido el partido me hubiera gustadao aunque solo fuera veros jugar. pero los compromisos matrimoniales me tenía atado.

    Espero que sigamos así, y volvamos a disfrutar del futbol. Por cierto, al final que justeis con 3 defensas o 2 delanteros?.

    Abrazos

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